viernes, 21 de enero de 2011

21 de enero de 2011

Sí, quiero salir de fiesta, quiero emborracharme, olvidarlo todo un rato, aprender a ser como ella, que todo me resbale y que mi mayor preocupación sea si tirarme a tal tío o liarme con tal otro. Quiero sentir en mí el significado de la palabra locura y junto a él lo que abarca la palabra placer. Quiero que mis días se basen en levantarme vivir la vida y dormir. Quiero adelgazar, sentirme querida y ser el mundo para alguien, quiero tener que decirle que no a un tío porque ya he quedado con otro, quiero ponerme tacones tan alto que den vértigo solo de verlos, quiero maquillarme y salir y llegar tarde a casa y que cuando mi madre me riña y me de un tortazo le diga que la quiero pero que necesitaba salir de fiesta. Quiero ponerme un vestido corto y con escote y sentirme observada cuando paso por la calle, quiero ser esa persona que según pasa todos los tíos se giran para mirarla el culo y ella con todo el orgullo del mundo se da la vuelta y les manda a la mierda. Sé que las personas así también tienen sentimientos y cuando llegan a casa tienen sus problemas pero es que todo lo bueno tiene parte mala aunque no todo lo malo tenga parte buena.
Hoy a sido uno de mis peores días, ¿para que mentir?, me hubiese encantado no haber sacado ese maldito papel, no haber dudado al responder, no haberme sentido traidora al contar lo que conté y haber tenido la valentía suficiente como para explicar todo a la clase y haber llorado lo necesario pero mira, no he podido, hoy la tocaba a la Paula cobarde a la que tantísimo cariño y aprecio tengo pero a la que hoy he odiado. Tengo que reconocer que tener hoy al lado a cierta persona hubiese sido perfecto, pero no ha podido ser y quien podría haberla sustituido no ha tenido valentía para darme el apretón de manos que necesitaba, que me hubiese cogido la mano y hubiese susurrado un “tranquila, recuerda nuestra canción”, con eso hubiese bastado, pero no, pensé que te había recuperado, ya veo que hay cosas que te pueden aún.
De las personas que hayáis llegado a esta parte del texto unos pocos os habréis reído, unas pocas que yo me sé se habrán preocupado, una se habrá sentido mal, otra u otras dos tendrá ganas de reñirme, otros cuantos no sabréis que decirme y varios ignoro como habréis reaccionado. Las personas que estén preocupadas espero que no sea mucho porque me sentiré mal entonces, los que quieran preguntar que lo hagan, responderé muy a gusto, aunque os parezca gracioso lo que siento personalmente opino que CUALQUIER PERSONA se merece tener lo que yo quiero en algún momento de su vida, supongo (o más bien espero) que el mío no ha llegado.

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